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Cuando te ahogas en la Información – RZIM Latam

Cuando te ahogas en la Información

Nunca antes había sentido tanta aversión por mi Feed de noticias de Facebook como en los últimos meses. Los informes diarios sobre remedios absolutamente seguros, conspiraciones descubiertas y efectos secundarios nocivos de las mascarillas a menudo me molestan tanto, que dejo mi celular a un lado. Además de los datos y cifras que son falsos en una primera impresión, están hechos que realmente me hace sentir insegura, ¿eres inmune al virus si ya lo tenías o no?, ¿qué tan alto es el riesgo para los jóvenes sin enfermedades previas? En este torrente de información anhelo un ancla segura para orientarme, pero, tan pronto como me baso en una declaración, al momento siguiente resulta que esta se encuentra flotando en especulaciones.

 

Muchas personas parecen sentirse igual con relación a la religión. Hace poco, un amigo me dijo, “Todos dicen algo diferente sobre cómo Dios es o si existe. Al final, nadie puede saberlo, así que no pierdo el tiempo pensando en ello”. Hay tantas religiones y aún más opiniones individuales que todas pintan una imagen diferente de Dios. Entonces, cómo podría encontrar alguna información fiable.

 

Como primer paso, quiero destacar lo peligroso que es cuando nos resignamos a la gran cantidad de información que nos llega en lugar de seguir buscando la verdad. Luego, enumeraré criterios que nos pueden ayudar a distinguir la información verdadera de la falsa, tanto en asuntos cotidianos como religiosos.

 

 

El peligro de la información falsa 

En el pasado, la ignorancia existía porque había muy poca información disponible. La ignorancia actual se basa a menudo en un exceso de información y en la incapacidad de distinguir los mensajes verdaderos de los falsos. El resultado es el mismo: andamos a tientas en la oscuridad, lo cual tiene consecuencias significativas para la vida individual y social. 

 

«Una sociedad que no está bien informada no es libre», escribe Media Ownership Monitor Perú. Si no se nos informa adecuadamente sobre una situación, no podemos tomar decisiones libres o adecuadas, lo cual puede observarse, por ejemplo, en los informes deliberadamente dispersos que se han utilizado en la campaña electoral brasileña para poner a la población en contra del oponente del actual presidente Jair Bolsonaro. Si mi decisión de votar se basa en informes que presentan falsamente al oponente político como pedófilo y violento, mi libertad democrática será víctima de la dictadura de las mentiras. La información falsa encadena mi libertad de tomar decisiones. Si nos basamos en información falsa, distorsionamos nuestra percepción de la realidad, reforzamos los estereotipos y reescribimos los acontecimientos históricos, lo cual se aplica a los asuntos cotidianos, políticos y sociales, así como a la religión. Me atrevo a decir que un error en mis creencias tiene consecuencias aún mayores que cualquier otra dependencia de un informe falso.

 

La religión a la que pertenezco determina no solo dónde paso mi mañana de domingo, sino cambia toda mi percepción del mundo. La fe religiosa es aún más fundamental que mi percepción de los eventos políticos o culturales: no solo se refiere al contenido de lo que vemos, sino también a la interpretación de este. Maribel ha luchado durante mucho tiempo para mejorar la relación con su esposo, pero ahora no le quedan fuerzas y se rinde. El divorcio está sobre la mesa, ambos han firmado. Maribel siente que está cayendo en un agujero profundo: «he fracasado, todo en lo que había invertido mi vida ha sido destrozado, mi vida no vale nada, yo no valgo nada». Entonces, le cuenta a una amiga sobre su dolor desgarrador. La amiga la observa fijamente y responde: «sí, una relación que estaba destinada a durar se ha roto, pero tu valor es inquebrantable. Dios te asigna valor, no importa cuánto se rompa en tu vida. Y él no deja los pedazos tirados en el suelo. Si se lo permites, Él sanará tu corazón roto”. 

 

Para Maribel, el divorcio significaba que su vida se hundiría en la inutilidad. Su amiga, por otro lado, lo ve como una expresión del fracaso humano, sin que esto tenga ningún efecto en el valor de Maribel. Nuestra fe determina la interpretación que le damos a los eventos. Si nos equivocamos con nuestra visión del mundo, percibimos la realidad de manera distorsionada o bloqueamos partes de ella completamente. ¿Ya has hecho una comprobación de tu visión del mundo? ¿Se basa en la verificación activa de la información o tomas sin reflexionar lo que la gente a tu alrededor cree y dice?

 

¿Cómo podemos verificar la información?

La información «está lloviendo» puedo comprobarla mirando por la ventana, pero no puedo verificar cada mensaje con mi propia investigación. A menudo tengo que confiar en el portador de la información. Un estudio del Grupo de Educación de Historia de Stanford muestra que los estudiantes norteamericanos confían más en un artículo si contiene números y gráficos (1). Los autores del estudio encontraron este resultado alarmante, porque el aspecto central de poder evaluar la información no es si la información se presenta de manera coherente, sino si puedo confiar en la persona que entrega la información. Necesito saber quién está detrás de la información. Por ejemplo, en el Perú, diez de los trece medios de comunicación más importantes están vinculados a organizaciones del sector privado? (2), lo cual no significa automáticamente que sus comunicaciones sean falsas, pero debería animarnos a tratar los hechos, cifras y datos que presentan con precaución, ya que pueden estar relacionados con los intereses económicos de estas empresas.

 

A continuación, me centraré en dos aspectos para analizar si una fuente de información es fiable. Primero, ¿tiene la persona que proporciona la información la competencia necesaria para reportar sobre ese tema? Segundo, ¿esta persona tiene buenas intenciones conmigo?

 

Cuando estuve en Bangkok hace unos años, me dijeron que nunca pidiera direcciones a una persona local, pues, a pesar de saber el camino correcto, me llevarían a un vendedor de recuerdos. En este caso, se daría la primera condición, tener los conocimientos necesarios, pero se preocupan por sus propios intereses, no por mi bienestar; sin embargo, tampoco basta con que alguien tenga buenas intenciones. ¿Cuántos abrazos bien intencionados crees que han causado la propagación del virus en los últimos meses? La intención benévola por sí sola no es suficiente para hacer un juicio correcto sobre la realidad, sino que se requiere además de un conocimiento apropiado de las circunstancias. Al final del artículo, encontrarás un resumen de los pasos concretos que ayudarán a verificar la competencia y la intención del informante, pero antes me gustaría aclarar si estos dos criterios son suficientes para verificar una proposición religiosa.

 

Comprobación de la fe cristiana

¿Cómo puedo comprobar si la fe cristiana es verdadera? Bueno, primero tienes que analizar la fuente que informa sobre el Dios cristiano: La Biblia. Esta es una tarea compleja, ya que la Biblia en realidad contiene muchas fuentes diferentes. Por ejemplo, cuando miramos los cuatro evangelios que narran la vida de Jesús, debemos preguntarnos si tienen los autores el conocimiento necesario para presentar los eventos con veracidad. Hay varios indicios de que podemos confiar en su conocimiento. Una es la proximidad en el tiempo en que los textos fueron escritos. El evangelio más antiguo fue escrito a lo sumo cuarenta años después de la muerte de Jesús. En nuestra opinión, parece que sucede mucho tiempo entre el evento y el informe; sin embargo, para los textos antiguos este es un lapso muy corto. Para comparar, existen tres textos sobre el emperador Tiberio, el César que vivió al mismo tiempo que Jesús, que se consideran fuentes fiables entre los historiadores. Estas fuentes se escribieron 80 y 200 años después de su muerte y aún son consideradas como documentos muy fiables (3).  

 

Si confiamos en la competencia de los escritores, debemos seguir preguntándonos si su intención era proporcionar informes fiables. Tal vez solo inventaron la persona de Jesús para transmitir una enseñanza moral mediante sus relatos. Una vez más, solamente menciono una indicación de la fiabilidad de su intención: el acuerdo entre las fuentes extrabíblicas y bíblicas. Aunque los informes extrabíblicos sobre Jesús no contienen mucha información, por ejemplo, su origen en Judea, su muerte por los gobernantes romanos, el nombre de su hermano Santiago, es notable que estén de acuerdo sin excepción con lo que informa el texto bíblico, lo cual demuestra que los escritores de los evangelios estaban ciertamente interesados en la exactitud histórica.

 

Si después de un examen cuidadoso concluimos que las fuentes bíblicas son dignas de confianza, llegamos a la pregunta más importante, ¿es la persona de Jesús digna de confianza? En primer lugar, ¿tiene la competencia para hablar de cosas como la esencia de la vida humana o del carácter de Dios? y, en segundo término, ¿tiene intenciones benévolas o persigue sus propios intereses? Ahora es tú turno: lee los textos bíblicos y mira si Jesús te parece digno de confianza. Comprueba si la forma en que describe la vida humana se corresponde con tu propia experiencia. Si es así, aquello habla de su competencia; luego, pregúntate si Jesús tiene buenas intenciones con la gente o si parece perseguir sus propios intereses. ¡Comprueba sus intenciones!

 

Mi confianza personal en Jesús crece cada vez que leo estos textos. Me siento atrapada por la claridad con la que revela las debilidades humanas. Al mismo tiempo, veo que usa su poder para servir, observo que usa la atención que recibe para escuchar a otros y utiliza su libertad para hacer un pacto con la humanidad. Por consiguiente, supongo que no solo hay intenciones benévolas, sino un amor divino y abnegado. Cuando observo más de cerca las fuentes, me impresiona lo fiables que son. Cuando miro la persona de Jesús, me fascina lo bien que conoce la vida humana, los problemas del mundo y mi corazón. Estoy encantada de sus buenas intenciones y, por eso, confío en él.

 

 

 

 

¿Cómo analizo la fiabilidad de una información?

 

1. La competencia del autor

a. ¿De dónde obtuvo el autor la información?

b. ¿Son correctas las fuentes declaradas a las que se hace referencia en el artículo? 

– Imágenes: compruebe con la búsqueda inversa de imágenes de Google

– Sitios Web: compruebe en el sello quién es el responsable de la información

c. ¿Hay otras fuentes que también testifiquen esta información?

Solo si al menos dos fuentes independientes informan sobre la misma cosa se considera que la información es fiable.

d. ¿Puedes encontrar información sobre este tema en los medios de comunicación establecidos?

Por ejemplo: BBC, New York Times, CNN, El País 

2. La intención del autor 

a. ¿Por qué me da esta información? 

Por ejemplo: publicidad, investigación científica, programa político

b. ¿Qué informan otras fuentes sobre el autor y la institución a la que pertenece?

c. ¿Transmite el autor una opinión o una información sólida?

 

Recomendación: No descubrimos muchas informaciones falsas o unilaterales, porque confirman lo que ya pensamos. Para contrarrestar aquellas, hazte amigo de gente que piense muy diferente de ti y cuyo entorno social, político o cultural sea diferente del tuyo.

 

 

Anna Näf
Anna Näf
Anna es misionera de Suiza en Perú, estudió teología en la Universidad de Zurich y es parte del programa Proclama Alemania y voluntaria de RZIM en Europa.

 

 

1) Cf. Sarah McGrew, Bigger Than Fake News. Civic Reasoning in a Social Media Environment. In: American Educator, Vol. 41, Nro. 3, Pp. 4-9, 2017

2) Cf. Media Ownership Monitor Peru, http://peru.mom-rsf.org/es/

3) Cf. Baar, Manfred, Das Bild des Kaisers Tiberius bei Tacitus, Sueton und Cassius Dio, 1990, Stuttgart