El valor de algo

Por Ravi Zacharias

 

 

A la luz del  anuncio sobre el deceso de nuestro querido fundador, compartiremos algunos de nuestros ensayos escritos por Ravi Zacharias a lo largo de los años. Gracias por compartir sus propias historias, testimonios, reflexiones y cartas. Tanto la familia de Ravi como el equipo global de RZIM se han visto muy alentados por la gran cantidad de soporte que han recibido durante este difícil momento.

 

 

Durante una charla en la Universidad de Illinois, me alcanzaron una pregunta escrita aprisa en una ficha de notas de un estudiante que estaba indeciso de acercarse al micrófono. La pregunta decía “El estado de la humanidad como lo conocemos está en una seria espiral descendiente, y desde mi perspectiva, solo se pone peor con el tiempo. ¿Tiene usted alguna esperanza en el futuro de la humanidad y en específico para nuestra generación?, y si es así, ¿por qué?” (1)

 

Yo estaba a la vez, entristecido y alentado al leer esta pregunta. Abrumado por el laberinto de conflictos al que hace frente la humanidad, este corazón joven buscaba una manera de salir de él. Y creo que él representa una gran cantidad de jóvenes en el mundo. Contrario a la imagen que se tiene de los estudiantes universitarios de que no les podría importar menos, él revela cuán cerca del cinismo —y del pesimismo— están muchos de ellos en realidad.

 

Los estudiantes de hoy no son fácilmente aceptados; pero tampoco no confían fácilmente. Pero sus preguntas muestran una profundidad y un entendimiento de nuestro mundo que está perdido en el vaivén del cinismo cultural y del pesimismo sin esperanza.

Aquí, G.K. Chesterton enfatiza un punto importante: hay un mundo de diferencia entre la pesadumbre y el pesimismo. Él explica, “La pesadumbre está fundada en el valor de algo, y el pesimismo sobre el valor de nada”. (2) En términos de la esperanza por el futuro, hace toda la diferencia.

 

Rembrandt van Rijn, El retorno del hijo pródigo, c. 1661-1669. 262 cm × 205 cm. Museo Ermitage, San Petersburgo.

 

Una vez, desayuné con un ateo que insistía repetidamente que no había ninguna evidencia para Dios, absolutamente ninguna. En un momento durante nuestra comida él me contó cuánto amaba a su esposa, y me relató con mucho dolor los detalles de su lucha con una enfermedad. Su esposa estaba muriendo y él no podía hacer nada. Después de que todos los argumentos intelectuales chocaran con una voluntaria resistencia obstinada; le pregunté porqué amaba a su esposa. Él me miró.

 

—¿No la ves como a una mujer única con valor intrínseco para ti?— le pregunté.

—Sí— me respondió.

—Pero ¿cómo puede ella tener tal valor— le respondí, —si toda vida no es nada más que químicos?

 

De pronto la conversación tomó un giro. Mientras nos levantábamos de la mesa, él me dijo: —Mantente haciendo lo que haces en la vida. Estás trayendo el sentido común a nuestras mentes.

 

Solo en el teísmo cristiano el amor es prexistente dentro de la Trinidad, lo que significa que el amor precede a la vida humana y se convierte en el valor absoluto para nosotros. Este absoluto es últimamente encontrado solo en Dios, y en conocer y amar a Dios nos abrimos camino en medio de luchas del dolor, sabiendo que su conexión última con el mal y su última destrucción por Aquel que es todo-bondadoso y todo-amor -quien de hecho nos ha dado las bases para las palabras bien y amor tanto en concepto como en el lenguaje.

 

¿Qué pensamientos ocupan mi mente mientras reflexiono sobre el mundo en este tiempo? Sobre todas las cosas, yo, como aquel joven de la universidad, quiero creer en una esperanza futura. Veo la razón para la tristeza y la pesadumbre, pero esta está fundamentada en el valor de tantas cosas. La esperanza, así como el carácter, toma años en construir y minutos en derrumbarse. Pero amigos, la esperanza, como el carácter, también se puede levantar por encima del momento para reinvertirse en lo que es de valor último – Padre, Hijo y Espíritu Santo. Esta esperanza apunta en la fuerza acumulativa de la persona y el poder de un Dios que es real, y no te defraudará jamás.

 

Ravi Zacharias
Ravi Zacharias

Pasó los últimos 48 años elogiando la fe cristiana y abordando con elocuencia y gracia las grandes cuestiones existenciales de la vida: origen, significado, moralidad y destino.

 

 

 

 

 

(1) Una version de este ensayo aparece en el libro de Ravi Zacharias, La lógica de Dios- The Logic of God-, (Grand Rapids: Zondervan, 2019). La versión en español estará disponible el 25 de agosto.
(2) G.K. Chesterton, As I Was Saying, Ed. Robert Knille (Grand Rapids: Eerdmans, 1985), 267.

 

Traducción voluntaria por Renzo Diaz.