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Una Fe que Piensa – RZIM Latam

Una Fe que Piensa

Por Stuart McAllister

 

En muchos círculos hoy en día, se nos da la impresión de que nos enfrentamos a una elección entre el pensar y la fe. Se nos da la impresión de que de alguna manera las posturas de la fe y la razón son mutuamente excluyentes. Vivimos con palabras en nuestra cultura que parecen confirmar una división entre el hecho y el valor. Hay un mundo real de cosas objetivas, ciencia y realidades duras; y hay un mundo de gustos, opiniones y valores personales. La brecha, se nos dice, es real y se debe mantener en todo momento. Esta división es reforzada aún más con la noción de los mundos público y privado, en los que un conjunto de valores o criterios gobierna una esfera y otro conjunto de reglas diferentes la otra. Y esto se complica a menudo en la iglesia con la división entre lo sagrado y lo secular. El lenguaje empleado es uno que divide claramente lo que se considera «de Dios» – como la predicación, la oración y la evangelización – y lo que se considera «del mundo» – los negocios, la política, los medios de comunicación, entre otros.

Dentro de ese contexto, una creencia es vista como algo místico, existencial y que desafía los límites o requerimientos racionales. Para el cristiano en ese contexto, la cavilación, la teología y el razonamiento pueden ser vistos como distracciones innecesarias para la fe «simple» o «pura».

Sin embargo, la reflexión bíblica de la fe es todo lo contrario. Se nos presenta lo que significa estar hecho a imagen de Dios, y lo que significa vivir y funcionar en un orden creado. Dios nos ha dado varias facultades que son los vehículos de nuestro conocimiento y comprensión. La razón, la experiencia y la revelación son todos medios legítimos y provisiones de Dios hacia nosotros y para nosotros.

En las palabras de profetas y los lamentos de salmistas vemos muchas referencias a la razón en relación con la fe. El libro de Job es una extensa discusión sobre “lo razonable” de la situación de Job, y aunque la razón no descubre una respuesta correcta y comete muchos errores, no se refuta por sí misma. Toda la tradición de los libros de sabiduría prescribe la búsqueda del conocimiento y del entendimiento como una expresión de adoración hacia Dios. En ningún lugar tenemos la impresión de una fe ciega o saltos esotéricos en una unión extática.

Además, en la vida de Jesús, el sano y profundo uso del alma, corazón y mente se ejemplifica aún más. Su enseñanza requería escucha atenta y comparación, como en el Sermón de la Montaña. Hizo preguntas que estaban estructuradas para requerir razonamiento, como al curar al paralítico.(1) Incluso cuando Juan le preguntó si él era el Cristo, Jesús esencialmente le dice a Juan que saque sus propias conclusiones pensando, enviando mensajeros para informar de lo que oyeron y vieron.(2) El uso de preguntas, parábolas y diálogos por parte de Cristo muestra audazmente que el razonamiento no se descarta en nuestra vida espiritual, sino que es un componente central de ella.

De hecho, cuando la razón y la fe se establecen como posturas yuxtapuestas, se pierde mucho. En un mundo de múltiples voces y mensajes exigentes, la fe y la razón pueden ser vistas como aliados relacionados uno con el otro y no como enemigos. El resultado de la fe es una comprensión más completa de la verdad de lo que es posible de otra forma. El resultado de buscar, conocer y seguir a Cristo es una vida coherente y abundante de la que ninguna mente ha concebido la totalidad de lo que Dios ha preparado para los que le aman.

 

 

Stuart McAllister
Stuart McAllister
Stuart es Especialista Global de RZIM. Stuart habla alrededor de todo el mundo en iglesias, universidades y otros foros con la misma pasión que conoció como seguidor de Cristo. Siendo una vez encarcelado por distribuir Biblias en Yugoslavia, Stuart es un orador audaz, inteligente y articulado.

 

(1) Ver Mateo 9:1-8.

(2) Juan 11:1-6.